En las alturas de Cusco, las maestras tejedoras transforman fibras naturales en piezas únicas que llevan siglos de historia. En PALLAY, creemos que la moda puede ser justa, sostenible y profundamente humana.

- Trabajamos con más de 100 mujeres de comunidades como Acchahuata y Challwaccocha.
- Antes de unirse a PALLAY, el 100% no tenía ingresos regulares.
- Hoy, el 84% invierte en alimentación, el 64% en educación de sus hijos y el 96% apoya a otros miembros de la familia.
- Más allá del ingreso, se empoderan y se reconocen como profesionales en su arte.
El comercio justo no es solo un sello, es una manera de garantizar oportunidades reales y dignidad para quienes han sido históricamente invisibilizadas. Cada pieza de PALLAY es una historia de resiliencia y tradición.